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Si has conocido una persona interesante por internet con la que has
concertado tu primera cita, se supone que ya tienes que contar con
cierta información útil (sus gustos, intereses, aficiones,
etc.). Es un buen punto de partida porque cuanto más sepas
sobre ella / él, más facilidad tendrás para sacar
temas de conversación, y más si eres una persona tímida.
El lugar ideal para la primera cita es una cafetería o un
lugar donde podáis charlar tranquilamente, aunque eso depende
también de los gustos de cada uno. Si tenéis alguna
afición en común (exposiciones, teatro, ir al zoo),
mejor aún si quedas en alguno de estos lugares, pues así
el tema de conversación lo tienes asegurado.
Antes de acudir a la cita, repasa internamente todas las posibilidades,
y sobre éstas, baraja los mejores y peores desarrollos, pensando
una reacción para cada uno para poder dar una respuesta fiable
en cada caso. Así, pase lo que pase, reduciremos las posibilidades
de que perdamos el control.
La primera impresión es vital, por lo tanto deberás
cuidar tu aspecto y escoger ropa con la que te sientas cómodo
y que te siente bien. Es importante que uses un buen perfume aunque
sin abusar. A pesar de que os conozcáis por fotos o webcam,
la verdadera primera impresión se obtiene a través de
detalles como el saludo, la sonrisa y tus gestos.
Los tres factores clave en una presentación son la sonrisa,
el entusiasmo y el contacto visual. La primera es obvia (se supone
que te alegras de conocer a esa persona), el entusiasmo sirve para
dar más énfasis a tus palabras, acaparando así
más atención, y un contacto visual adecuado (que consiste
en mirar fijamente a los ojos cuando se habla) te hace parecer una
persona sincera y digna de confianza. Estos tres elementos son más
importantes de lo que pueda parecer, si crees que fallas en alguno,
practica delante del espejo.
Llega el momento de la conversación. Procura hacerle preguntas
sobre ella / él y no hablar mucho sobre tí. Fíjate
en detalles como su pelo, su ropa o cosas del lugar en donde estáis
para sacar temas de conversación. Procura también que
el tiempo que habla cada uno sea equivalente. No es bueno que hable
todo el rato uno. No muestres tus debilidades pero tampoco finjas
sobre tu forma de ser.
Por lo general, no damos un paso emocional sin señales concretas
por parte de la otra persona. Lo normal es que sean los varones quienes
tomen la iniciativa, pero debes hacerlo sin precipitarte, sólo
cuando sientas una invitación de la otra parte.
Si la cosa ha ido bien, evita colgarte del teléfono los días
siguientes para asegurarte de que has gustado o para concertar una
nueva cita, piensa que las cosas buenas de la vida sólo se
consiguen con moderación y prudencia.
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